En algún miércoles de noviembre:
Llego al centro comercial, esto está abarrotado de gente, tanto que me cuesta mucho trabajo aparcar. Pero bueno, por fin conseguí mi propósito. Salgo de mi auto, y recorre un escalofrío mi espalda, sé que en algún rincón de estos metros cuadrados de paredes y hormigón está el, se que me espera, es el punto acordado. De pronto me embriaga la impaciencia, camino hacia la parte trasera de mi coche, abro él maletero y saco una rebeca, me la pongo cierro el maletero y me dirijo paso firme y haciendo ruido con mis tacones que replican en el parking, tanto suenan que una pareja que está metiendo la compra en su coche se vuelven y me miran, yo le sonrió y siguen con su tarea. Justo al entrar en la zona De escaleras mecánicas se abren las puertas automáticas. Y cuando subo en las escaleras, una brisa recorre mis piernas desnudas casi levantando mi falda, lo que me hace reaccionar al instante y de paso me recuerda que voy sin ropa interior, mis mejillas se sonrojan, me coloco bien el flequillo con un leve resoplido.
Escucho risas justo detrás de mi, me giro y veo a un chico detrás mía que me mira con mirada sucia, lo que me hace pensar que a lo mejor a podido percatarse de que no llevo bragas, me vuelvo a girar miro al frente y me muerdo mi labio inferior.
Sigo ascendiendo por las escaleras interminables, y ahora pienso que podía haber cogido el ascensor, pero ya que más da.
Llego a la zona central y miro hacia el horizonte y allí le veo, está estático, lleva observándome desde mi subida de las escaleras. Antes de que comience a andar hacia él. Coge su móvil se lo pone en su oreja, entonces suena el mío.
-sígueme nena!
No me da tiempo a contestar y cuelga. Pongo los ojos en blanco y sonrío, a veces es tan mandon. Le sigo muy obediente, veo que se dirige hacia los baños del fondo, no me puedo creer... cuando entro en el pasillo del baño le pierdo de vista, me vuelvo para buscarle y me agarra del brazo, tira de mi, y nos metemos en el baño de minusválidos.
Nos miramos frente a frente, fijamente, sin tan siquiera un hola, su mirada lo dice todo. Sé que se alegra de verme al igual que yo. Sin más. Me devora con su boca la mía, nos besamos en silencio, y con el reloj marcando los minutos, ambos sabemos que en cualquier momento alguien puede tocar, y también ambos sabemos que yo reiré. Así que se esmera en subirme la falda y al darse cuenta que no llevo bragas, me mira y resopla como solo él sabe hacer, sin más oscilación se arrodilla y mete su lengua viperina en mi, chupa con ansia y mucha gana, tanto que he de morderme los labios con fuerza, o empezare a gemir, le sugeto la cabeza y levanto mi pierna para facilitarle la tarea, el sigue allí arrodillado, es excitante. Me sujeta por las cachas de mi culo para acercarme aún más a su boca, Dios!! Voy a explotar, y se que no va a parar, le sujetó aún más la cabeza, no quiero que pare, voy a correrme y lo sabe. Un empujón más con su lengua y echo la cabeza hacia atrás ahogando un gemido, resoplo.
Se incorpora , sin dejarme respirar me besa. Se aparta un poco de mi, me besa el cuello, justo cuando está en el lóbulo de mi oreja, la mordisquea, y con ella aún entre sus dientes musita:
- oh nena, como me gusta saborearte, eres tan exquisita, y tan jodidamente perfecta, que tengo ganas de meterte mi polla en tu coño y correrme yo también.
Sin preguntar, me empala de una estocada, sin ayuda de manos. Yo quedo sin respiración, el empuja suave, abriendo hueco, despacio pero sin pausa, su mirada está clavada en la mía, su mirada pervertida y oscura. Sigue empujando, su ritmo es cada vez más profundo y rápido. Me tiene atrapada contra la pared, una de sus manos me sujeta por la nuca y la otra me sujeta el culo, yo simplemente me sujetó a sus hombros, justo como si fuéramos a empezar a bailar, sigue sus embestidas cada vez más fuertes y profundas, a mí se me escapa un gemido, y el me mira sorprendido lo tapa con su boca. No deja de hundir su polla en mi coño húmedo y su lengua en mi boca. Entre beso y beso logró entender:
- nena correte conmigo.
Y así lo hice nos unimos en suspiros, espasmos de placer si aliento.
Después de recuperar la compostura y limpiar algunos fluidos entre risas.
Abro la puerta y no ahí nadie. Así que caminamos uno detrás de otro, cuando logra adelantarme me dice entre dientes:
-ufff tienes una cara de recién follada que tira para atrás, yo aún no estoy satisfecho
Me da un azote cariñoso en el culete se gira y después de guiñarme un ojo
- en 15 minutos en mi casa preciosa.
Yo sonrío
- allí estaré caprichoso.
domingo, 24 de septiembre de 2017
domingo, 6 de agosto de 2017
TENTACIÓN
No sé ni cómo, ni cuando. Pero después de tanto hablar, al fin estoy aquí. En el motel de carrera recóndito en el que acordamos mi demonio tentador y yo. Como casi siempre llego más de 20 minutos antes de la hora acordada, y la verdad no sé qué va a pasar en realidad, ni tan siquiera sé si realmente va a venir. Pero aquí estoy, como no le veo, decido tomar algo en la barra solitaria de este motel, me atiende un camarero, que a simple vista parece inexperto, pero le pido un té frío y tras el primer trago, me suena el móvil.
Oh Dios es él, me está llamando, se me encoge el estómago, tanto que no sé si llegara ahí el trago de te frío. Contesto con timidez, pues mi cabeza me dice que me va a volver a poner cualquier escusa para no verme.
-si?
-donde estás?
-Aquí en el bar del hotel. Y tu?
-Arriba en la habitación 214. Sube!
-voy.
Cuelgo sin pensar, no sé si iba a decir nada más, pero yo di por concluida la conversación. Le pido al inútil la cuenta, y sin dejarle decirme cuánto es pongo un billete de 20€ en la barra, cojo el cambio y ando con decisión hacia los ascensores, pulso el botón con insistencia, hasta que abre la puerta. A estas alturas mi estómago parece una jaula de grillos. Los minutos que tarda el ascensor en subir, se me hacen eternos. La ansia de apodera de mi, y mi yo interior da volteretas de extasis. Chinnn la puerta se abre y miro las indicaciones de los números de las habitaciones, giro a la derecha y ando silenciosa por los pasillos ausentes de miradas y en silencio absoluto.
Me paro justo en frente de la puerta 214. Y respiro todo lo ondo, que puedo, y de repente voy a tocar la puerta cuando se abre. Y ahí está, mi tentación en persona, con una sonrisa pícara, y los ojos oscuros, saca la mano y me agarra por el brazo, tira con fuerza de mi y cierra la puerta. Me sujeta firmemente mis manos justo por encima de mi cabeza, con su cadera me oprime contra la pared, tanto que casi me cuesta respirar, o eso o se me contuvo la respiración, al verle, tan decido a follarme. Su olor es indescriptible, está tentación es tan grande, y ahora es solo mío, estoy bajo su hechizo. Me susurra cerca de mi boca, con esos labios carnosos y esa barba de tres o cuatro días.
- que quieres?
Yo solo soy capaz de musitar
- quiero que me folles...
No hubo más conversación, se apodera de mi boca, y noto sus 17 centímetros justo a la altura de mi hombligo, está dura y dispuesta para mí.
Besa sin descanso, sin prisa pero sin pausa. Me saborea, y yo a él. Aprovecho le pego un mordisco suave en su labio inferior, que hace que me empuje un poco con su cadera, para que note que está duro, yo ahogo un gemido.
-Nena, recuerda mi costumbre. Voy a comerte entera, en especial tu precioso coño. Hasta que te corras en mi boca, quiero saber cómo sabe tu coño corrido, y luego te follare viva. Oh nena voy a pecar por lo alto, te tenía muchas ganas.
Yo solo puedo poner cara de sorprendida, porque no es lo mismo leerlo, que te lo digas en vivo en directo, con esa mirada sucia, que hace que ya este humedecida desde que abrió la puerta y su mano toco mi brazo, estoy dispuesta a él. Sus brazos, su boca, su manera brusca y sensual. Es mi chico malo.
Me suelta los brazos y tira de la camiseta, la tira, a la misma vez sigue besándome, y acariciandome. Es tan intimidante. Yo hago lo mismo tiro de su camiseta y la voleo, en algún ricon de la habitación, pasa sus manos por mi espalda y desabrocha con soltura mi sujetador y me libera los pechos, que a su vez acaricia suavemente los besa y mordisquea. Yo echo la cabeza hacia atrás y gimo de placer, sigue bajando por mi abdomen hasta llegar a mí hombligo, allí juguetea para hacerme saber lo que me espera, hace que mi coño se humedezca aún más, y se contraiga. De un tirón saca pantalones y bragas, y allí quedó expuesta a su merced, me coge con facilidad y de suelta en la cama, allí me mira con travesura, y yo me derrito. Se baja los pantalones y bóxer, todo a la vez.
Puedo ver sus 17 centímetros en directo, erguidos y potentes, sus abdominales bien trabajadas, justo como a mí me gustan, sin marcar demasiado, se tumba despacio y comienza lo bueno.
Me besa, me muerde la boca, me hace cosquillas con su barba, besa el cuello, sigue bajando hacía mis pechos, los masajea con suavidad, los besa y los muerde, yo vuelvo a gemir y resoplo. La verdad estoy tan berraca que quiero correrme ya!. Sigue bajando por mi abdomen hasta volver a mi hombligo, allí vuelve a jugar con el dichoso agujerito y de paso con mi piercing. Sigue bajando y besa mis Inglés las chupa y yo casi estoy a punto de explotar y eso que no me a tocado. Sus manos siguen acariciendome los pechos. Baja sus manos más y más hasta que me abre la piernas y mete su lengua dentro de mi coño, chupa, lame y pases su lengua dentro y fuera, de arriba a abajo, me obliga a mantener las piernas abiertas, no puedo con él es bastante más fuerte que yo, las piernas me tiemblan, ya viene lo inevitable, sigo gimiendo y respirando fuerte, se que me voy a correr así que le sujetó la cabeza, para que no pierda el ritmo. Entonces grito aún más fuerte y me corro, pero a él le da igual sigue chupando y gozando de mi y yo más de él. El me mira con descaro y le le sigo la mirada. Me pone muy cachonda ver qué disfruta, se siente poderoso y la verdad es que ahora tiene el poder, ese orgasmo le pertenece. Sigue ahí comiéndome el coño muy meticuloso, tanto que me vuelvo a correr, grito y resoplo, este le a pillado por sorpresa, me mira y sonríe.
-Todo bien?
-perfecto
Recobró un poco la compostura, y ahora quiero poder saborear su polla, pero el me vuelve tumbar, de un empujón, coge su polla y de una estocada me la introduce entera, sin pausa y hasta el hondo.
Con su polla al completo dentro de mi. Me dice:
-Ahora voy a follarte, todo lo que quiera, y te volverás a correr
Comienza despacio, como haciéndose a mi, como si midiera hasta donde, yo muero de placer, las piernas aún me tiemblan, me besa y me mete su lengua suave y experta, sabe a mi. Es excitante. Sabe a pecado sigue sus movimientos, dentro, fuera. Dentro fuera. Cada vez más rápido y profundo, yo le busco con mis caderas, busco mi placer. Le miro fijamente a los ojos, están completamente dilatados y oscuros, le dejo que se hunda en mi todo lo que quiera, hasta que se descuida y con un movimiento rápido le doy la vuelta y acabo justo encima de el.
-ahora muñeco me toca a mí. Te voy hacer gozar.
Me mira sorprendido, pero se deja hacer, me salgo de él y después de pasear la puntita de mis uñas por su pecho, pellizcar uno de sus pezones, le consigo sacar un gruñido, se muerde los labios, así que acerco mi boca a la suya, y le beso, aún sigo a horcajadas encima, pero su polla está fuera de mi, bajo y saboreo sus pezones erectos, su muere de placer, ahora es él el que resopla, y yo sonrio, sigo bajando hasta que me encuentro cara a cara con mis 17, pasó mi lengua, está húmeda y chorreante, estoy a cien, así que me la meto en la boca y saboreo, lamo y degusto tremendo manjar pecador , se muerde los labios, se que está aguantando para no correrse en mi boca. Yo seguiría aquí mucho rato, pero tenemos poco tiempo. Así que no le torturo más y me subo encima, me la empalo entera y comienzo mis movimientos, se que se va a correr en breve, entonces otro movimiento rápido y vuelve a tenerme debajo suya, ahora es él el que tiene el poder. Sigue follándome, estamos sudados y su frente suda, sigue y sigue metiendo su polla en mi. Hasta que le digo:
-eis creo que me voy a volver a correr...
El me mira satisfecho y me dice entre gemidos:
-y yo nena.
Me besa de nuevo y se traga mis gemidos y yo los suyos.
Después de unos minutos intentando respirar con normalidad. Nos volvemos a mirar, se desencaja de mi. Y me vuelve a dar un beso humedo.
-expectacular.
-sublime. Le contesto yo.
Oh Dios es él, me está llamando, se me encoge el estómago, tanto que no sé si llegara ahí el trago de te frío. Contesto con timidez, pues mi cabeza me dice que me va a volver a poner cualquier escusa para no verme.
-si?
-donde estás?
-Aquí en el bar del hotel. Y tu?
-Arriba en la habitación 214. Sube!
-voy.
Cuelgo sin pensar, no sé si iba a decir nada más, pero yo di por concluida la conversación. Le pido al inútil la cuenta, y sin dejarle decirme cuánto es pongo un billete de 20€ en la barra, cojo el cambio y ando con decisión hacia los ascensores, pulso el botón con insistencia, hasta que abre la puerta. A estas alturas mi estómago parece una jaula de grillos. Los minutos que tarda el ascensor en subir, se me hacen eternos. La ansia de apodera de mi, y mi yo interior da volteretas de extasis. Chinnn la puerta se abre y miro las indicaciones de los números de las habitaciones, giro a la derecha y ando silenciosa por los pasillos ausentes de miradas y en silencio absoluto.
Me paro justo en frente de la puerta 214. Y respiro todo lo ondo, que puedo, y de repente voy a tocar la puerta cuando se abre. Y ahí está, mi tentación en persona, con una sonrisa pícara, y los ojos oscuros, saca la mano y me agarra por el brazo, tira con fuerza de mi y cierra la puerta. Me sujeta firmemente mis manos justo por encima de mi cabeza, con su cadera me oprime contra la pared, tanto que casi me cuesta respirar, o eso o se me contuvo la respiración, al verle, tan decido a follarme. Su olor es indescriptible, está tentación es tan grande, y ahora es solo mío, estoy bajo su hechizo. Me susurra cerca de mi boca, con esos labios carnosos y esa barba de tres o cuatro días.
- que quieres?
Yo solo soy capaz de musitar
- quiero que me folles...
No hubo más conversación, se apodera de mi boca, y noto sus 17 centímetros justo a la altura de mi hombligo, está dura y dispuesta para mí.
Besa sin descanso, sin prisa pero sin pausa. Me saborea, y yo a él. Aprovecho le pego un mordisco suave en su labio inferior, que hace que me empuje un poco con su cadera, para que note que está duro, yo ahogo un gemido.
-Nena, recuerda mi costumbre. Voy a comerte entera, en especial tu precioso coño. Hasta que te corras en mi boca, quiero saber cómo sabe tu coño corrido, y luego te follare viva. Oh nena voy a pecar por lo alto, te tenía muchas ganas.
Yo solo puedo poner cara de sorprendida, porque no es lo mismo leerlo, que te lo digas en vivo en directo, con esa mirada sucia, que hace que ya este humedecida desde que abrió la puerta y su mano toco mi brazo, estoy dispuesta a él. Sus brazos, su boca, su manera brusca y sensual. Es mi chico malo.
Me suelta los brazos y tira de la camiseta, la tira, a la misma vez sigue besándome, y acariciandome. Es tan intimidante. Yo hago lo mismo tiro de su camiseta y la voleo, en algún ricon de la habitación, pasa sus manos por mi espalda y desabrocha con soltura mi sujetador y me libera los pechos, que a su vez acaricia suavemente los besa y mordisquea. Yo echo la cabeza hacia atrás y gimo de placer, sigue bajando por mi abdomen hasta llegar a mí hombligo, allí juguetea para hacerme saber lo que me espera, hace que mi coño se humedezca aún más, y se contraiga. De un tirón saca pantalones y bragas, y allí quedó expuesta a su merced, me coge con facilidad y de suelta en la cama, allí me mira con travesura, y yo me derrito. Se baja los pantalones y bóxer, todo a la vez.
Puedo ver sus 17 centímetros en directo, erguidos y potentes, sus abdominales bien trabajadas, justo como a mí me gustan, sin marcar demasiado, se tumba despacio y comienza lo bueno.
Me besa, me muerde la boca, me hace cosquillas con su barba, besa el cuello, sigue bajando hacía mis pechos, los masajea con suavidad, los besa y los muerde, yo vuelvo a gemir y resoplo. La verdad estoy tan berraca que quiero correrme ya!. Sigue bajando por mi abdomen hasta volver a mi hombligo, allí vuelve a jugar con el dichoso agujerito y de paso con mi piercing. Sigue bajando y besa mis Inglés las chupa y yo casi estoy a punto de explotar y eso que no me a tocado. Sus manos siguen acariciendome los pechos. Baja sus manos más y más hasta que me abre la piernas y mete su lengua dentro de mi coño, chupa, lame y pases su lengua dentro y fuera, de arriba a abajo, me obliga a mantener las piernas abiertas, no puedo con él es bastante más fuerte que yo, las piernas me tiemblan, ya viene lo inevitable, sigo gimiendo y respirando fuerte, se que me voy a correr así que le sujetó la cabeza, para que no pierda el ritmo. Entonces grito aún más fuerte y me corro, pero a él le da igual sigue chupando y gozando de mi y yo más de él. El me mira con descaro y le le sigo la mirada. Me pone muy cachonda ver qué disfruta, se siente poderoso y la verdad es que ahora tiene el poder, ese orgasmo le pertenece. Sigue ahí comiéndome el coño muy meticuloso, tanto que me vuelvo a correr, grito y resoplo, este le a pillado por sorpresa, me mira y sonríe.
-Todo bien?
-perfecto
Recobró un poco la compostura, y ahora quiero poder saborear su polla, pero el me vuelve tumbar, de un empujón, coge su polla y de una estocada me la introduce entera, sin pausa y hasta el hondo.
Con su polla al completo dentro de mi. Me dice:
-Ahora voy a follarte, todo lo que quiera, y te volverás a correr
Comienza despacio, como haciéndose a mi, como si midiera hasta donde, yo muero de placer, las piernas aún me tiemblan, me besa y me mete su lengua suave y experta, sabe a mi. Es excitante. Sabe a pecado sigue sus movimientos, dentro, fuera. Dentro fuera. Cada vez más rápido y profundo, yo le busco con mis caderas, busco mi placer. Le miro fijamente a los ojos, están completamente dilatados y oscuros, le dejo que se hunda en mi todo lo que quiera, hasta que se descuida y con un movimiento rápido le doy la vuelta y acabo justo encima de el.
-ahora muñeco me toca a mí. Te voy hacer gozar.
Me mira sorprendido, pero se deja hacer, me salgo de él y después de pasear la puntita de mis uñas por su pecho, pellizcar uno de sus pezones, le consigo sacar un gruñido, se muerde los labios, así que acerco mi boca a la suya, y le beso, aún sigo a horcajadas encima, pero su polla está fuera de mi, bajo y saboreo sus pezones erectos, su muere de placer, ahora es él el que resopla, y yo sonrio, sigo bajando hasta que me encuentro cara a cara con mis 17, pasó mi lengua, está húmeda y chorreante, estoy a cien, así que me la meto en la boca y saboreo, lamo y degusto tremendo manjar pecador , se muerde los labios, se que está aguantando para no correrse en mi boca. Yo seguiría aquí mucho rato, pero tenemos poco tiempo. Así que no le torturo más y me subo encima, me la empalo entera y comienzo mis movimientos, se que se va a correr en breve, entonces otro movimiento rápido y vuelve a tenerme debajo suya, ahora es él el que tiene el poder. Sigue follándome, estamos sudados y su frente suda, sigue y sigue metiendo su polla en mi. Hasta que le digo:
-eis creo que me voy a volver a correr...
El me mira satisfecho y me dice entre gemidos:
-y yo nena.
Me besa de nuevo y se traga mis gemidos y yo los suyos.
Después de unos minutos intentando respirar con normalidad. Nos volvemos a mirar, se desencaja de mi. Y me vuelve a dar un beso humedo.
-expectacular.
-sublime. Le contesto yo.
miércoles, 1 de febrero de 2017
SERÉ TUYA
Aquí estoy en un aparcamiento esperando en pleno día, este es el sitio y la hora, bueno quizá un ratito antes, pero no me gusta hacer esperar, pasan los minutos y mis nervios se aceleran, estoy muy nerviosa, tanto que he vuelto a comprar una cajetilla de tabaco. Lo enciendo y noto como la nicotina entra en mis pulmones, suelto con energía todo el humo que ahí dentro de mi, y por extraña razón me siento mejor.
Miro hacia todos lados para ver por dónde aparecerá, De pronto una mano se posa en mi hombro y al girarme está ahí, justo delante mía, con su sonrisa de siempre.
-hola cariño.
-hola..(musitó sobrando otra bocanada de humo).
Tiro el cigarrillo al suelo y el lo pisa. Me da un beso en la mejilla y con un gesto amable me abre la puerta del coche.
Yo me subo sin pensar, pero ahora que lo he visto estoy más tranquila y relajada. Emprende la marcha y cuando me quiero dar cuenta estamos aparcando en frente de un bar de carretera. Pienso como coño hemos llegado, estaba tan absorta en observar cómo conduce, que ni siquiera me había dado cuenta donde estábamos.
-Tienes hambre? Un café quizá?
Yo asiento varias veces, me encanta que sea tan amable conmigo, hace más de dos años que no nos vemos, pero en verdad parece que no a pasado un ápice de tiempo.
Desayunamos a cuerpo de rey entre caricias , risas e inocentes. Justo cuando estoy tomando el último trago de café. Me mira fijamente a los ojos con sus pupilas totalmente dilatadas.
- Quiero comerte.
-Y yo que lo hagas...
Nos volvimos a subir al coche conduce con destreza y llegamos a un sitio apartado de miradas indiscretas. Me coge por la nuca con ambas manos y con un gesto rápido me besa con desesperacion.
Entre beso y beso
-Te echado de menos.
-Dios y yo a ti..
El ambiente de caldea y me subo a orcajadas, el me sujeta para facilitarme la tarea, sin parar de besarme.
- Nena te necesitaba justo como estas ahora.
- Yo también te extrañé muchísimo.
Me aprieta contra su pelvis, y yo gimo, haciendo notar su dura polla, yo estoy húmeda desde que nos sentamos en el bar. Tengo que reconocer que tiene una gran polla que me vuelve loca, me llena por completo, sigue con su movimientos y apretando mi culo con sus manos, de vez en cuando me sujeta por el cuello, para hacerme saber quién manda, bien sabe Dios que manda el, va hacer lo que quiera conmigo, me vuelve loca, sus labios, su forma de besarme, su posesión. Yo le saco la camiseta y justo cuando se la quito.
- Súbete atrás, quiero follarte.
Yo simplemente hago lo que me pide, estoy deseando tener su gran polla dentro de mi. Cuando pongo el primer pie en el asiento de atrás y luego el otro, al segundo el está sentado ya, qué rapidez. Se desabrocha el vaquero y su correa y deja entrever eso que tanto deseo, estoy tan deseosa de sentirle dentro de mi que me quito mis leggin y los tiro hago lo mismo con las zapatillas, me subo de nuevo a orcajadas y el con un gesto rápido y certero en empala hasta el fondo, y comienza el movimiento, primero lento, con una mano me sujeta los brazos por detrás de mi espalda y con la otra el cuello para que no deje de besarle. La verdad es lo último que me apetece, quiero comerme sus gemidos, yo le muerdo los labios y ahogo mis gemidos en su boca.
Los movimientos se aceleran, golpes más rápidos y fuertes, yo aún pegada a su boca le confieso.
-Te echaba de menos, me gusta como me follas, y me voy a correr.
El me sonríe pícaramente sigue embistiéndome fuertemente, cogiendome entonces por los cachetes de mi culo, para poder metérmela mejor. Echo la cabeza hacia atrás y grito de placer, el me vuelve a coger por el cuello para seguir besándome. Con los labios aún pegados...
-Oh nena creo que me voy a correr yo también...
Seguidamente le cojo por el cuello y le obligó a besarme y después le sujeto fuerte por el pelo y le obligó a que me chupe la teta, y sigo mi cometido, quiero que se corra y beberme sus gemidos, me siento poderosa, le doy placer y el me lo da a mí.
Paramos y solo se escucha nuestras respiraciones aceleradas, casi sin aliento. Nuestras frentes están pegadas y nuestras miradas juntas. Entonces
-Que calor! Por dios
-Tienes toda la razón guapa.
Yo sonrío , me siento súper bien. Nos vestimos entre risas y salimos del coche.
Nos abrazamos y jugamos, bailamos e hicimos tonterías y locuras que nos gustan hacer.
Nunca pensé que después de tanto tiempo todo volvería a ser igual, exactamente igual desde la última vez que nos vimos. Miro la hora y con fastidio digo.
-Se nos acabo el recreo.
El asiente triste y fastidioso como yo, nos volvimos a subir al coche, rumbo de nuevo a la realidad.
-Por más tiempo que pase, serás mía.
-Seré tuya por siempre...

Miro hacia todos lados para ver por dónde aparecerá, De pronto una mano se posa en mi hombro y al girarme está ahí, justo delante mía, con su sonrisa de siempre.
-hola cariño.
-hola..(musitó sobrando otra bocanada de humo).
Tiro el cigarrillo al suelo y el lo pisa. Me da un beso en la mejilla y con un gesto amable me abre la puerta del coche.
Yo me subo sin pensar, pero ahora que lo he visto estoy más tranquila y relajada. Emprende la marcha y cuando me quiero dar cuenta estamos aparcando en frente de un bar de carretera. Pienso como coño hemos llegado, estaba tan absorta en observar cómo conduce, que ni siquiera me había dado cuenta donde estábamos.
-Tienes hambre? Un café quizá?
Yo asiento varias veces, me encanta que sea tan amable conmigo, hace más de dos años que no nos vemos, pero en verdad parece que no a pasado un ápice de tiempo.
Desayunamos a cuerpo de rey entre caricias , risas e inocentes. Justo cuando estoy tomando el último trago de café. Me mira fijamente a los ojos con sus pupilas totalmente dilatadas.
- Quiero comerte.
-Y yo que lo hagas...
Nos volvimos a subir al coche conduce con destreza y llegamos a un sitio apartado de miradas indiscretas. Me coge por la nuca con ambas manos y con un gesto rápido me besa con desesperacion.
Entre beso y beso
-Te echado de menos.
-Dios y yo a ti..
El ambiente de caldea y me subo a orcajadas, el me sujeta para facilitarme la tarea, sin parar de besarme.
- Nena te necesitaba justo como estas ahora.
- Yo también te extrañé muchísimo.
Me aprieta contra su pelvis, y yo gimo, haciendo notar su dura polla, yo estoy húmeda desde que nos sentamos en el bar. Tengo que reconocer que tiene una gran polla que me vuelve loca, me llena por completo, sigue con su movimientos y apretando mi culo con sus manos, de vez en cuando me sujeta por el cuello, para hacerme saber quién manda, bien sabe Dios que manda el, va hacer lo que quiera conmigo, me vuelve loca, sus labios, su forma de besarme, su posesión. Yo le saco la camiseta y justo cuando se la quito.
- Súbete atrás, quiero follarte.
Yo simplemente hago lo que me pide, estoy deseando tener su gran polla dentro de mi. Cuando pongo el primer pie en el asiento de atrás y luego el otro, al segundo el está sentado ya, qué rapidez. Se desabrocha el vaquero y su correa y deja entrever eso que tanto deseo, estoy tan deseosa de sentirle dentro de mi que me quito mis leggin y los tiro hago lo mismo con las zapatillas, me subo de nuevo a orcajadas y el con un gesto rápido y certero en empala hasta el fondo, y comienza el movimiento, primero lento, con una mano me sujeta los brazos por detrás de mi espalda y con la otra el cuello para que no deje de besarle. La verdad es lo último que me apetece, quiero comerme sus gemidos, yo le muerdo los labios y ahogo mis gemidos en su boca.
Los movimientos se aceleran, golpes más rápidos y fuertes, yo aún pegada a su boca le confieso.
-Te echaba de menos, me gusta como me follas, y me voy a correr.
El me sonríe pícaramente sigue embistiéndome fuertemente, cogiendome entonces por los cachetes de mi culo, para poder metérmela mejor. Echo la cabeza hacia atrás y grito de placer, el me vuelve a coger por el cuello para seguir besándome. Con los labios aún pegados...
-Oh nena creo que me voy a correr yo también...
Seguidamente le cojo por el cuello y le obligó a besarme y después le sujeto fuerte por el pelo y le obligó a que me chupe la teta, y sigo mi cometido, quiero que se corra y beberme sus gemidos, me siento poderosa, le doy placer y el me lo da a mí.
Paramos y solo se escucha nuestras respiraciones aceleradas, casi sin aliento. Nuestras frentes están pegadas y nuestras miradas juntas. Entonces
-Que calor! Por dios
-Tienes toda la razón guapa.
Yo sonrío , me siento súper bien. Nos vestimos entre risas y salimos del coche.
Nos abrazamos y jugamos, bailamos e hicimos tonterías y locuras que nos gustan hacer.
Nunca pensé que después de tanto tiempo todo volvería a ser igual, exactamente igual desde la última vez que nos vimos. Miro la hora y con fastidio digo.
-Se nos acabo el recreo.
El asiente triste y fastidioso como yo, nos volvimos a subir al coche, rumbo de nuevo a la realidad.
-Por más tiempo que pase, serás mía.
-Seré tuya por siempre...
miércoles, 11 de enero de 2017
ADICTO AL PLACER
Por fin, estoy muy contenta, he terminado mi máster y llego el momento de las practicas. Soy una chica, sin miedos y con muchas ganas, me han enviado una oferta que no puedo rechazar, aunque ello implique unas cuantas horas de vuelo... COSTA RICA ALLÁ VOY....
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-Señorita, disculpe.... despierte... bienvenida a Costa Rica, ha de bajar del avión.
Dios, las pastillas que me dio mi madre, son mano de santo, vaya pinta debo de tener ahora mismo, miro fijamente a la azafata, que con una paciencia de mil soles, sigue ahí aun mirándome con una sonrisa.
-De acuerdo, ya bajo, gracias.
-De nada señorita... feliz estancia.
Yo asiento con la cabeza, me adecento un poco y me dispongo a salir, aquí hace un calor húmedo sofocante, no como en España. Joder y un poco más y mi abuela diciéndome, Nadia llévate ropa de abrigo, que nunca se sabe, menos mal que solo me traje un par de rebecas, porque como haga esta calor de noche, directamente me muero.
Salgo del aeropuerto y me dirijo hacia un señor que tiene un cartel con mi nombre. Nadia Belmonte. Lo leo y lo releo, y sonrió, parezco una doña importante. Empujo mi Sansonite mientras camino con mucho estilo, soy así de chula, no tengo remedio.
-Disculpe soy Nadia... (Enseñándole mi tarjeta identificativa)
El señor quitándose la gorra me da la mano y me dice:
-Señorita Belmonte, soy Salvador Gutierrez y voy a llevarla hasta su hotel, ¿Que tal su vuelo? permita que le lleve la maleta.
-Me abrumas, tutéame por favor.
-Como quiera.
Me pongo mi ipod y mientras escucho la canción de bailando de Enrique Iglesias, me monto en el coche, Salvador me lleva hasta mi destino final... San José Ciudad de Colon...
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Mientras Salvador conduce yo aprovecho y reviso, mi plan de empresa, Voy a ser Directora ejecutiva de una gran Multinacional, pese a mi juventud de tan solo 29 añitos, soy una mujer ambiciosa, y siempre me salgo con la mía, en todo lo que me propongo, soy consciente de que mi estancia aquí sera breve, pero quiero poner en marcha, todo lo que he aprendido, y de paso hacer caso a mi padre, que es el dueño de otra gran multinacional de publicidad, y no quiero que piensen que estoy aquí, porque soy hija de, si no por méritos propios.
Después de un gran paseo en coche, y de paso decir que esta ciudad me chifla. Ha sido un viaje agotador, llegamos por fin a mi hotel....
Me despido de Salvador, es un hombre atento y amable entro en mi habitación, que como es de esperar, mi padre me ha reservado la suite, pero se la agradezco, el jacuzzi me sentara fenomenal, y de paso me relajare para mañana, creo que sera un día duro.
6:00 AM....
Suena el despertador y literalmente salto de la cama y me visto, esta mañana me apetece causar buena imagen y me he decidido ponerme una falda de tubo color negra y una camisa color roja y como no, unos taconazos como la ocasión lo merece, me miro por última vez al espejo y me digo en voz alta:
-A comerte el mundo, !Tigresa!.
Salvador esta en la puerta del hotel esperándome tan atento, con una gran sonrisa..Me abre la puerta del coche y me ayuda a subir...
A las 7:15 ya estoy entrando a paso firme en un hermoso edificio, de cristaleras gigantescas y muy modernas, sigo andando y me dirijo al ascensor, cuando llego a la última planta, se abre ante mi un mundo de papeleo y sonido de teléfono, y tecleo de ordenadores. Levanto la mirada y ante mi hay un hombre trajeado, exageradamente sexy, con una sonrisa pervertida y mirada abrasadora. Creo que ha descubierto con esa mirada de que color llevo la ropa interior, pero yo no me achanto, le sigo la mirada he incluso le desafió, mirándole descaradamente, es más me encamino hacia él y dándole la mano le digo:
-Buenos días, soy...
El muy prepotente no me deja terminar la frase y me dice:
-La nueva... sí la esperábamos... sígueme...
Él hombre trajeado se da la vuelta y comienza a andar con las manos en los bolsillos, haciendo alago de un buen culo, si señor, pero como puedo pensar eso en este momento, él sigue andando y hablando, pero yo en verdad no le estoy prestando atención, no más de la necesaria... comienza un monologo al cual entro a su juego, parece divertido veamos donde quiere llegar:
-Bien... esta es la cafetería, allá al fondo esta la fotocopiadora, esto es recepción y aquel es mi despacho, por favor recoge esas carpetas y continuemos la visita... sobre todo nos gusta mucho la puntualidad y la eficacia, somos muy meticulosos...
Bueno, bueno... esto se pone cada vez más interesante, le dejo seguir dándome la charla, y cuando llegamos a una mesa la señala con el dedo y yo suelto las carpetas, le sonrió y el asiente con la cabeza y se mete en su despacho. Instintivamente pongo los ojos en blanco y miro a mi alrededor y me doy cuenta que se dirige hacia mi un hombre mayor y tendiéndome la mano me dice:
-Señorita Belmonte bienvenida, ¿Que hace aquí?. Soy Roberto Fuentes... me permite que le muestre su despacho.
-Encantada Señor Fuentes, es una larga historia, si se lo agradecería, a las nueve tengo una reunión de presentación.
-Con mucho gusto....
Hace un gesto con su mano y comenzamos a andar, llegamos a mi despacho, es espectacular, nos despedimos y me instalo, he incluso me permito el lujo de llamar a mi familia... sobre las nueve menos cinco mi secretaria me llama al teléfono y me avisa de que la reunión empezara en breve y que todos me esperan, Cojo mi carpeta y camino hacia la sala de reuniones que amablemente me acompaña me secretaria. Y como era de esperar, el chico trajeado se quedó blanco cuando me vio aparecer y se dio cuenta del grave error que cometió esta mañana, tomándome por una secretaria, yo sonrió pero en realidad estoy pensando en como podría hacerle pagar por su grave e imperdonable error, creo que se lo comunicare luego
Después de mi gran presentación, de miradas incrédulas y de proponer mis métodos y maneras por fin la reunión concluye, no antes sin saber, que el chico trajeado se llama Carlos y curiosamente lleva una corbata color lila que me fascina...
Todo el mundo recoge sus carpetas y se disponen a salir y justo cuando todos excepto Carlos salen, digo en voz alta:
-Señor Vilchez, si no le importa me gustaría que viniera a mi despacho, hemos de tratar un asunto de mucha importancia....
El pobre se pone nervioso y asiente y me dice:
-Si Señora Belmonte.
-Señorita (Le corrijo)
-Disculpe... Señorita...
-En una hora en mi despacho...
-Allí estaré....
Dios se que a lo mejor suena a exageración pero, me parece que es un hombre sexy, guapo, moreno y tremendos labios gruesos y sabrosos, cuerpo diez, y estoy convencida que debajo de ese traje abra alguno que otro tatuaje, estoy muy excitada...
Carlos es el encargado de personal y me sorprende que no me reconociera, pero en estos momentos solo pienso en hacer con el otras cosas...
Voy hasta mi despacho, y allí espero a Carlos, mi espera se convierte en ansia y el ansia en desesperación, y cuando ya no puedo esperar más... suena el teléfono:
-¿Sí?.
-Señorita Belmonte, el señor Vilchez está aquí...
-Hágalo pasar...
Tocan a la puerta y yo en voz alta y segura contesto:
-Pase.
Oh¡ dios aquí esta, se le ve nervioso y curiosamente ansioso como yo, esta ahí en la puerta mirándome, y yo sigo sentada en mi sillón, me levanto y me acerco a Carlos, le señalo con la mano una silla y él inmediatamente se sienta, ando hacia la puerta de mi despacho y la cierro. Desde aquí oigo su respiración, por cierto huele de maravilla...
Estoy expectante, me gusta su nerviosismo, lo huelo desde aquí, mi poder absoluto sobre la situación me abruma. Me contoneo hasta mi sillón, me siento y le miro fijamente, el hace lo mismo he incluso traga saliva. Como suelo se amable me levanto y acercándome a casi un palmo de su cara le digo:
-¿Quieres tomar algo?...
-Agua... por favor.
Señalo con el dedo una nevera que ahí junto a la puerta ...
-Sírvete...
Carlos se levanta y se dirige hacia la nevera se agacha y coge dos botellines de agua, cuando se gira hacia donde estoy yo, le sorprende verme sentada en la esquina de la mesa, que para tal in he tenido de subirme un poco la falda, le miro atentamente a los ojos, entonces el parece que tiene calor porque abre uno de las botellas de agua y se la bebe casi sin respirar, se afloja un poco el nudo de la corbata, yo mordisqueo un lápiz que tengo en la mano, y lo chupo deliberadamente, y observo su rosto...
-No me dejaste presentarme esta mañana, y vaya sorpresa de has llevado... ¿No?
-Lo siento, no esperaba...
-¿Que?... que fuese una chica...
-No... solo que...
-No hay escusas, para ese machismo... ¿No crees?...
Carlos agacha la cabeza y al parecer por su gesto de decepción... me apiado de el y continuo con mi conversación...
-Bueno, para que no pienses que te guardo rencor, empecemos de nuevo...
Le tiendo la mano y digo en voz alta.
-Hola soy Nadia, la nueva directora...
Carlos sonríe picaro y me sigue el juego, se acerca a mi y con fuerza me aprieta la mano y dice:
-Encantado soy Carlos y llevo la gerencia de personal.
-Bueno echas ya las presentaciones... continuemos...
-Si.
-¿Que estas pensando ahora mismo Carlos?
-¿Que?...
-Me miras intimidante, y estoy intrigada en saber que estas pensando... tus ojos echan fuego...
-¿Yo?... nada...
Me subo un poco mas la falda y desabrocho un par de botones de mi camisa...
-Siéntate...
Carlos se sienta sin rechistar y yo continuo mi tortura....
-Bueno Carlos... ¿Cuanto tiempo llevas en la Empresa?.
-Ocho meses...
-Mmm y que puede decirme de estos ocho meses en la empresa...
Carlos respira hondo y afloja aun más el nudo de la corbata...
-Creo que he aportado ideas nuevas, y he tenido un descenso de bajas laborales, teniendo en cuenta que aquí somos unos 2000 personas trabajando...
-Ya... ¿Te molesta la corbata?...
-No, solo que tengo calor...
-Yo también tengo calor...
Paso mi mano por el cuello y bajo hasta el canalillo, y después sigo con las dos manos camino hacia mis muslos, cuando llego a ellos los separo para dejar ver mi tanga a Carlos, este dirige su mirada justo donde quiero que mire, chupo uno de mis dedos y lo paso por encima de mi tanga , el resopla y yo gimo, le miro a los ojos, me poco con deseo, cada vez mas rápido, y entonces el se levanta me mira aun mas cerca, se arrodilla. Y justo cuando va a tocarme...
-No... (Le digo) ¿Que estas pensando? Dímelo...
-Estoy pensando en saborearte en como , puedo arrancarte un gemido, y pensar que solo yo, y en este momento, tengo el control de tu situación...
-¿Mi situación?...
-Si tus ganas de follar, tus ganas de que te coma, tus ganas de que te meta mi polla...
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-Señorita, disculpe.... despierte... bienvenida a Costa Rica, ha de bajar del avión.
Dios, las pastillas que me dio mi madre, son mano de santo, vaya pinta debo de tener ahora mismo, miro fijamente a la azafata, que con una paciencia de mil soles, sigue ahí aun mirándome con una sonrisa.
-De acuerdo, ya bajo, gracias.
-De nada señorita... feliz estancia.
Yo asiento con la cabeza, me adecento un poco y me dispongo a salir, aquí hace un calor húmedo sofocante, no como en España. Joder y un poco más y mi abuela diciéndome, Nadia llévate ropa de abrigo, que nunca se sabe, menos mal que solo me traje un par de rebecas, porque como haga esta calor de noche, directamente me muero.
Salgo del aeropuerto y me dirijo hacia un señor que tiene un cartel con mi nombre. Nadia Belmonte. Lo leo y lo releo, y sonrió, parezco una doña importante. Empujo mi Sansonite mientras camino con mucho estilo, soy así de chula, no tengo remedio.
-Disculpe soy Nadia... (Enseñándole mi tarjeta identificativa)
El señor quitándose la gorra me da la mano y me dice:
-Señorita Belmonte, soy Salvador Gutierrez y voy a llevarla hasta su hotel, ¿Que tal su vuelo? permita que le lleve la maleta.
-Me abrumas, tutéame por favor.
-Como quiera.
Me pongo mi ipod y mientras escucho la canción de bailando de Enrique Iglesias, me monto en el coche, Salvador me lleva hasta mi destino final... San José Ciudad de Colon...
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Mientras Salvador conduce yo aprovecho y reviso, mi plan de empresa, Voy a ser Directora ejecutiva de una gran Multinacional, pese a mi juventud de tan solo 29 añitos, soy una mujer ambiciosa, y siempre me salgo con la mía, en todo lo que me propongo, soy consciente de que mi estancia aquí sera breve, pero quiero poner en marcha, todo lo que he aprendido, y de paso hacer caso a mi padre, que es el dueño de otra gran multinacional de publicidad, y no quiero que piensen que estoy aquí, porque soy hija de, si no por méritos propios.
Después de un gran paseo en coche, y de paso decir que esta ciudad me chifla. Ha sido un viaje agotador, llegamos por fin a mi hotel....
Me despido de Salvador, es un hombre atento y amable entro en mi habitación, que como es de esperar, mi padre me ha reservado la suite, pero se la agradezco, el jacuzzi me sentara fenomenal, y de paso me relajare para mañana, creo que sera un día duro.
6:00 AM....
Suena el despertador y literalmente salto de la cama y me visto, esta mañana me apetece causar buena imagen y me he decidido ponerme una falda de tubo color negra y una camisa color roja y como no, unos taconazos como la ocasión lo merece, me miro por última vez al espejo y me digo en voz alta:
-A comerte el mundo, !Tigresa!.
Salvador esta en la puerta del hotel esperándome tan atento, con una gran sonrisa..Me abre la puerta del coche y me ayuda a subir...
A las 7:15 ya estoy entrando a paso firme en un hermoso edificio, de cristaleras gigantescas y muy modernas, sigo andando y me dirijo al ascensor, cuando llego a la última planta, se abre ante mi un mundo de papeleo y sonido de teléfono, y tecleo de ordenadores. Levanto la mirada y ante mi hay un hombre trajeado, exageradamente sexy, con una sonrisa pervertida y mirada abrasadora. Creo que ha descubierto con esa mirada de que color llevo la ropa interior, pero yo no me achanto, le sigo la mirada he incluso le desafió, mirándole descaradamente, es más me encamino hacia él y dándole la mano le digo:
-Buenos días, soy...
El muy prepotente no me deja terminar la frase y me dice:
-La nueva... sí la esperábamos... sígueme...
Él hombre trajeado se da la vuelta y comienza a andar con las manos en los bolsillos, haciendo alago de un buen culo, si señor, pero como puedo pensar eso en este momento, él sigue andando y hablando, pero yo en verdad no le estoy prestando atención, no más de la necesaria... comienza un monologo al cual entro a su juego, parece divertido veamos donde quiere llegar:
-Bien... esta es la cafetería, allá al fondo esta la fotocopiadora, esto es recepción y aquel es mi despacho, por favor recoge esas carpetas y continuemos la visita... sobre todo nos gusta mucho la puntualidad y la eficacia, somos muy meticulosos...
Bueno, bueno... esto se pone cada vez más interesante, le dejo seguir dándome la charla, y cuando llegamos a una mesa la señala con el dedo y yo suelto las carpetas, le sonrió y el asiente con la cabeza y se mete en su despacho. Instintivamente pongo los ojos en blanco y miro a mi alrededor y me doy cuenta que se dirige hacia mi un hombre mayor y tendiéndome la mano me dice:
-Señorita Belmonte bienvenida, ¿Que hace aquí?. Soy Roberto Fuentes... me permite que le muestre su despacho.
-Encantada Señor Fuentes, es una larga historia, si se lo agradecería, a las nueve tengo una reunión de presentación.
-Con mucho gusto....
Hace un gesto con su mano y comenzamos a andar, llegamos a mi despacho, es espectacular, nos despedimos y me instalo, he incluso me permito el lujo de llamar a mi familia... sobre las nueve menos cinco mi secretaria me llama al teléfono y me avisa de que la reunión empezara en breve y que todos me esperan, Cojo mi carpeta y camino hacia la sala de reuniones que amablemente me acompaña me secretaria. Y como era de esperar, el chico trajeado se quedó blanco cuando me vio aparecer y se dio cuenta del grave error que cometió esta mañana, tomándome por una secretaria, yo sonrió pero en realidad estoy pensando en como podría hacerle pagar por su grave e imperdonable error, creo que se lo comunicare luego
Después de mi gran presentación, de miradas incrédulas y de proponer mis métodos y maneras por fin la reunión concluye, no antes sin saber, que el chico trajeado se llama Carlos y curiosamente lleva una corbata color lila que me fascina...
Todo el mundo recoge sus carpetas y se disponen a salir y justo cuando todos excepto Carlos salen, digo en voz alta:
-Señor Vilchez, si no le importa me gustaría que viniera a mi despacho, hemos de tratar un asunto de mucha importancia....
El pobre se pone nervioso y asiente y me dice:
-Si Señora Belmonte.
-Señorita (Le corrijo)
-Disculpe... Señorita...
-En una hora en mi despacho...
-Allí estaré....
Dios se que a lo mejor suena a exageración pero, me parece que es un hombre sexy, guapo, moreno y tremendos labios gruesos y sabrosos, cuerpo diez, y estoy convencida que debajo de ese traje abra alguno que otro tatuaje, estoy muy excitada...
Carlos es el encargado de personal y me sorprende que no me reconociera, pero en estos momentos solo pienso en hacer con el otras cosas...
Voy hasta mi despacho, y allí espero a Carlos, mi espera se convierte en ansia y el ansia en desesperación, y cuando ya no puedo esperar más... suena el teléfono:
-¿Sí?.
-Señorita Belmonte, el señor Vilchez está aquí...
-Hágalo pasar...
Tocan a la puerta y yo en voz alta y segura contesto:
-Pase.
Oh¡ dios aquí esta, se le ve nervioso y curiosamente ansioso como yo, esta ahí en la puerta mirándome, y yo sigo sentada en mi sillón, me levanto y me acerco a Carlos, le señalo con la mano una silla y él inmediatamente se sienta, ando hacia la puerta de mi despacho y la cierro. Desde aquí oigo su respiración, por cierto huele de maravilla...
Estoy expectante, me gusta su nerviosismo, lo huelo desde aquí, mi poder absoluto sobre la situación me abruma. Me contoneo hasta mi sillón, me siento y le miro fijamente, el hace lo mismo he incluso traga saliva. Como suelo se amable me levanto y acercándome a casi un palmo de su cara le digo:
-¿Quieres tomar algo?...
-Agua... por favor.
Señalo con el dedo una nevera que ahí junto a la puerta ...
-Sírvete...
Carlos se levanta y se dirige hacia la nevera se agacha y coge dos botellines de agua, cuando se gira hacia donde estoy yo, le sorprende verme sentada en la esquina de la mesa, que para tal in he tenido de subirme un poco la falda, le miro atentamente a los ojos, entonces el parece que tiene calor porque abre uno de las botellas de agua y se la bebe casi sin respirar, se afloja un poco el nudo de la corbata, yo mordisqueo un lápiz que tengo en la mano, y lo chupo deliberadamente, y observo su rosto...
-No me dejaste presentarme esta mañana, y vaya sorpresa de has llevado... ¿No?
-Lo siento, no esperaba...
-¿Que?... que fuese una chica...
-No... solo que...
-No hay escusas, para ese machismo... ¿No crees?...
Carlos agacha la cabeza y al parecer por su gesto de decepción... me apiado de el y continuo con mi conversación...
-Bueno, para que no pienses que te guardo rencor, empecemos de nuevo...
Le tiendo la mano y digo en voz alta.
-Hola soy Nadia, la nueva directora...
Carlos sonríe picaro y me sigue el juego, se acerca a mi y con fuerza me aprieta la mano y dice:
-Encantado soy Carlos y llevo la gerencia de personal.
-Bueno echas ya las presentaciones... continuemos...
-Si.
-¿Que estas pensando ahora mismo Carlos?
-¿Que?...
-Me miras intimidante, y estoy intrigada en saber que estas pensando... tus ojos echan fuego...
-¿Yo?... nada...
Me subo un poco mas la falda y desabrocho un par de botones de mi camisa...
-Siéntate...
Carlos se sienta sin rechistar y yo continuo mi tortura....
-Bueno Carlos... ¿Cuanto tiempo llevas en la Empresa?.
-Ocho meses...
-Mmm y que puede decirme de estos ocho meses en la empresa...
Carlos respira hondo y afloja aun más el nudo de la corbata...
-Creo que he aportado ideas nuevas, y he tenido un descenso de bajas laborales, teniendo en cuenta que aquí somos unos 2000 personas trabajando...
-Ya... ¿Te molesta la corbata?...
-No, solo que tengo calor...
-Yo también tengo calor...
Paso mi mano por el cuello y bajo hasta el canalillo, y después sigo con las dos manos camino hacia mis muslos, cuando llego a ellos los separo para dejar ver mi tanga a Carlos, este dirige su mirada justo donde quiero que mire, chupo uno de mis dedos y lo paso por encima de mi tanga , el resopla y yo gimo, le miro a los ojos, me poco con deseo, cada vez mas rápido, y entonces el se levanta me mira aun mas cerca, se arrodilla. Y justo cuando va a tocarme...
-No... (Le digo) ¿Que estas pensando? Dímelo...
-Estoy pensando en saborearte en como , puedo arrancarte un gemido, y pensar que solo yo, y en este momento, tengo el control de tu situación...
-¿Mi situación?...
-Si tus ganas de follar, tus ganas de que te coma, tus ganas de que te meta mi polla...
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